El IGN responde en Volcanes de Canarias

 

Entrevista con María José Blanco, Jefa del Centro Geofísico en Canarias del Instituto Geográfico Nacional  e Itahiza Domínguez, sismólogo del IGN en Canarias

 

Tras las últimas dudas suscitadas sobre la información sísmica suministrada por el Instituto Geográfico Nacional, Volcanes de Canarias ha querido recabar información de primera mano. El objetivo de esta entrevista es poder conocer cómo se obtiene la información sísmica y cómo puede accederse a ella. Un equipo de voluntarios de VC se desplazó a la sede del IGN en Tenerife para trasladar todas las preguntas y sugerencias a María José Blanco e Itahiza Domínguez. Queremos agradecer el tiempo de atención ofrecido por el personal del IGN así como la colaboración de nuestros lectores para enviarnos sus preguntas y sugerencias. Las respuestas han sido transcritas de manera literal.

 Texto: Redacción VC

Imágenes VC/Web IGN
25.07.2015

 

¿Qué respuesta ha dado o daría el IGN con respecto a las acusaciones de Involcan de ocultación de datos en la sísmica de Tenerife?

Creemos que a las acusaciones no hay que darles respuesta sino responder a la pregunta. No ha habido una respuesta concreta porque la noticia de Involcan ha sido bastante generalizada. La respuesta es bastante fácil de dar. En ningún momento se ha ocultado información ni ha habido afán por hacerlo. Hay que conocer cómo se procesa la información que obtenemos en el IGN. Agradecemos la oportunidad que nos brinda Volcanes de Canarias aunque no descartamos en un futuro una explicación en cualquiera de los medios del IGN.

¿Pueden explicarnos cómo se procesa dicha información?

Hay que entender la diferencia entre el catálogo y los boletines sísmicos. El catálogo es uno y se obtiene de forma continua y revisando datos que llegan en tiempo real. Mientras que los boletines, que se pueden obtener por estudios puntuales, no se tienen que hacer públicos para no contaminar el catálogo. Por ejemplo, se viene haciendo un conteo de detecciones de terremotos desde 2003 en la estación sísmica de CCAN situada en Las Cañadas del Teide con un número del orden de 50 eventos mensuales, pero no pueden incluirse en el catálogo al no poder ser localizados por su muy baja magnitud. Otro ejemplo lo encontramos durante la crisis de 2004 en Tenerife, ya que un estudio científico desarrollado por la Universidad de Granada permitió localizar más sismicidad de la presente en el catálogo en aquella época. Lo mismo ocurre con los sismos localizados durante los años 2010 y 2011 cuando se realizó un estudio de microsismicidad en Tenerife mediante estaciones sísmicas provisionales que sacaron a relucir la sismicidad de muy baja magnitud (menores que 1 en su mayoría) pero en el que las localizaciones carecían, en su mayor parte, de una calidad suficiente por lo débiles de las señales analizadas. Este estudio permitió diseñar la nueva red que se está implementando en Tenerife. La sismicidad localizada no se corresponde con ninguna subida de la actividad ya que no se produjo ningún aumento de las detecciones mensuales en CCAN. Finalmente, otro ejemplo, lo encontramos en las relocalizaciones sísmicas realizadas de la crisis de Tenerife de 2004 o previa a la erupción de El Hierro de 2011. Esas relocalizaciones se hacen para un grupo concreto de eventos y no pueden ser añadidos al catálogo porque estaríamos mezclando terremotos localizados con técnicas distintas, sin embargo, estos boletines pueden ser consultados en la pagina web.

 

Algunos expertos aseguran que hay sismos que desaparecen de los catálogos. ¿Por qué sucede esto?

 El catálogo sísmico es único y lo compone la base de datos que es pública en la web. En el catálogo no tiene por qué aparecer toda la información que se registra. El catálogo es un listado que se intenta hacer en tiempo real con una serie de criterios de calidad. Se busca básicamente que sea homogéneo y estable en el tiempo. Sin embargo, cada terremoto del catálogo puede ser revisado durante las horas o días siguientes para mejorar su localización. Que aparezcan o desparezcan terremotos pequeños no es nada raro. Además el listado publicado en la web con los terremotos de los últimos 10 días solo muestra terremotos de magnitud igual o superior a 1.5. En ocasiones un terremoto al que se le haya revisado su magnitud puede desaparecer de esta lista al pasar a ser de magnitud menor que 1.5, pero permanece en la base de datos. También puede ocurrir que un terremoto, considerado inicialmente con calidad suficiente para aparecer en catálogo, deje de serlo en una revisión posterior y desaparezca de la base de datos pública.

¿Por qué motivo no se están localizando más del 50% de los sismos que están ocurriendo en Tenerife en los últimos meses, siendo muchos de ellos muy evidentes en el espectrograma?

Primero hay que puntualizar que aquellos terremotos que se ven en el espectrograma no tienen por qué ser fácilmente localizables ya que no siempre se puede determinar con precisión la llegada de cada fase de las ondas sísmicas. Puede que sólo se vean en esa estación y para que se añada al catálogo el sismo debe ser claramente detectable en al menos tres estaciones. Además, no se pueden incluir aquellos eventos que no se puedan confirmar convenientemente o que tengan un origen no natural. Puede suceder, como ha ocurrido recientemente, que se registren claramente una serie de eventos que aparecen siempre a las mismas horas del día, lo cual suele querer decir que se trata de eventos artificiales (por ejemplo explosiones de cantera). Al comprobar con mayor detenimiento que no son sismos sino que se deben a causas humanas, esos eventos deben desaparecer del catálogo.

Los catálogos normalmente se revisan de un año hacia atrás. Luego, una vez revisados, ya se elevan a definitivos. Puede suceder también, como es el caso de El Hierro, que se produzcan tantos sismos que no sea posible revisarlos completamente en el año siguiente y en ese caso concreto se va a tardar más. Por tanto, el catálogo puede modificarse suprimiendo o añadiendo sismos antes de pasar a ser definitivo.

 

¿No podría perjudicar este hecho para saber dónde está la normalidad y anormalidad en la actividad sísmica?

No nos gustan las valoraciones subjetivas. Cuando estás metido en un proceso eruptivo como El Hierro debe valorarse de otra manera y no sólo contar el número de sismos. No es lo mismo tener 15 terremotos dispersos, hecho que no quiere decir nada, que si tienes esos mismos 15 terremotos debajo de El Teide. Lógicamente, depende del caso, la valoración cambia. Se trabaja para determinar el nivel base de la actividad sísmica en un determinado territorio y no sólo podemos ceñirnos a un número de eventos. De todas formas siempre se van a producir más eventos de los que podemos detectar. La cuestión es cuál es el umbral para definir que terremotos son importantes. Ahora mismo se realizan conteos de eventos detectados en Tenerife y por ahora se ha mantenido estable en los últimos años.

 

Para una persona que no tenga idea alguna, ¿cómo vigila el IGN la actividad volcánica de Canarias?

En tiempo real se controla la sismicidad, la deformación del suelo, la gravimetría y la temperatura de El Teide-Pico Viejo. También obtenemos datos de geoquímica (gases y aguas) que estarán disponibles también en tiempo real. Para nosotros los parámetros más efectivos en el caso de El Hierro para dar una respuesta temprana ha sido la sismicidad y deformación. Es importante remarcar que estos datos deben recibirse en tiempo real y ser analizados rápidamente para poder dar una respuesta adecuada ante cualquier anomalía detectada. Ahora mismo el IGN  dispone de más de 50 estaciones de medida incluyendo estaciones sísmicas, GPS, estaciones geoquímicas y geofísicas.

 

¿Estarán disponibles estos datos en la web?

Estamos en reformas de la web tanto de la del IGN en general como la de volcanología en particular. Toda la información que se pueda compartir estará disponible en la web. No se puede dar todo en crudo sin una información complementaria que ayude a comprender lo que se está mostrando. Por ejemplo, a veces nos dicen que ocurre algo en CCAN cuando en realidad lo que se está viendo son las interferencias de una obra cercana. Realmente lo que habría que hacer es dar simultáneamente información y ayuda para su interpretación. Son necesarias unas mínimas pautas para que se interprete correctamente lo que se ve, de esta manera podremos evitar que  surjan alarmas innecesarias para la población.

 

Tras las experiencias de 2004 en TF y 2011 en El Hierro, ahora, en un momento de aparente normalidad ¿Qué fenómenos anormales tendríamos que observar para sospechar de una posible reactivación volcánica?

No se puede dar una pauta general. Si ves un aumento de la sismicidad y un aumento claro de la deformación podría pensarse que hay un proceso de reactivación en camino. Aún así, todo dependerá del contexto y no puede darse una receta general tipo 2+2 implica una inestabilidad volcánica. En la época reciente hemos visto procesos distintos en Canarias. En El Hierro hubo un incremento muy elevado de sismos pero en Tenerife fue todo más progresivo. El fenómeno volcánico es tan complejo que precisa de un comité científico para su evaluación. Si lo comparamos con los  fenómenos meteorológicos, la propia AEMET autónomamente tiene capacidad para valorar el fenómeno y dar una respuesta pero el caso volcánico requiere de más expertos.  El público en general debe estar atento a lo que va sucediendo pero no hacer valoraciones.

 

¿Qué ha aprendido el IGN con la gestión de la crisis volcánica de El Hierro? SI volviera a darse el mes que viene, ¿Qué mantendrían y qué harían diferente?

Se ha aprendido muchísimo desde que se asumió la competencia en 2004. En primer lugar, se ha incrementado tanto la instrumentación como personal especializado para estudiar y desarrollar nuevos procedimientos de análisis y de interpretación de señales. La puesta en escena que sirvió para poner todo esto en práctica fue la crisis de El Hierro. El segundo aspecto clave, desde el punto de vista técnico, es que toda la información debe estar en tiempo real. Los fenómenos se pueden desarrollar con mucha rapidez y no puedes esperar a la noche o a la semana siguiente para procesar los datos. Es una máxima tener información al instante de la evolución del proceso, aunque sea someramente, más que la precisión milimétrica de los datos.

El tercer aspecto importante está en la gestión. Todos aquellos actores que tengan un papel relevante deben estar preparados para dar una respuesta adecuada. A toro pasado es muy fácil valorar y cuestionar las decisiones tomadas. Una decisión se toma en un momento y en unas condiciones determinadas. A posteriori todos podemos criticar, pero la decisión tomada es la mejor en el momento y con las herramientas que se tenían en ese instante. Y lo consideramos aún no siendo nosotros los que tomamos las decisiones de gestión de la crisis. Como se sabe, es la dirección del PEVOLCA quien tiene esa responsabilidad de proteger a la población y los bienes con las medidas que considere más adecuadas.

 

En Internet, ¿dónde puedo consultar el Catálogo Sísmico de Canarias?

En este enlace de nuestra web se puede acceder por un lado al listado de sismos de los últimos 10 días superiores a 1.5 que se consideran que tienen una magnitud de completitud. Hay mucha más sismicidad pero no siempre puede registrarse con la calidad necesaria para localizarla. En este otro enlace puede accederse al catálogo general seleccionando los parámetros de búsqueda que se deseen.

 

¿Es cierto que el Catálogo Símico de Canarias no recoge aquellos seísmos cuya intensidad está por debajo de un determinado umbral (microseísmos)?

 Hay terremotos que se registran pero su solución es mala porque por ejemplo no lo registraron más que dos estaciones. Ese tipo de sismos no podemos publicarlo porque no tenemos una localización fiable quedando  guardados en boletines de eventos detectados. Un ejemplo de esto son los boletines de la estación CCAN. Algunos meses durante la crisis de 2004 se detectaban más de 400 sismos pero sólo podíamos localizar unas decenas. En una publicación posterior sí trabajamos con esos eventos no localizados y de una forma indirecta no pudimos decir dónde estaban exactamente aunque sí de forma aproximada.

 

¿Qué dificultades materiales y humanas tiene el IGN para llevar a cabo su labor en Canarias?

Entre las materiales, primero, que es un archipiélago. La discontinuidad del espacio dificulta las labores de mantenimiento de la red. Con lo que tenemos ahora mismo, más lo que vamos a tener este año con la densificación de la red de la isla de La Palma y  el próximo año que acometeremos Lanzarote; sí podemos decir que todas las islas que han tenido actividad volcánica histórica van a  tener una red que garantice su seguimiento. Si nos sorprendió lo larga que fue la crisis de El Hierro, pero esto nos ha servido para aprender a enfrentarnos al fenómeno.  En cuanto a lo humano, lógicamente cuantos más recursos de personal, mejor sería. No es algo sencillo. Tratamos que nuestro personal vaya a formarse en distintas disciplinas en países como Islandia, Italia o México.

 

¿Qué aspectos deben mejorarse según el IGN?

Formar a la gente es una prioridad porque redunda en la mejora del análisis de la información que se tiene. Obviamente cuanta más calidad tengan esos datos y mejores conocimientos se tengan para poderlos valorar, muchísimo mejor. Todas las cosas necesitan su tiempo para que las decisiones no sean a bandazos. Es importantísimo mantener y mejorar las aportaciones científicas del IGN ya que este conocimiento redunda en los conocimientos del personal a la hora de realizar una mejor vigilancia volcánica ya sea mediante la generación de nuevas herramientas de análisis o la interpretación de los datos.

 

 

¿Por qué el IGN es incapaz de dar la profundidad de los terremotos al norte de Tenerife? ¿Por falta de estaciones o por un modelo erróneo de velocidades de propagación del sonido?

El archipiélago como todo el mundo sabe es longitudinal. Todo sismo que se sitúe fuera de la red sísmica (o sea que no esté rodeado de estaciones) va a aumentar considerablemente su error en el cálculo de la profundidad. Aquellos terremotos que ocurren al Norte de Tenerife están “fuera” de la red y dificultan su localización. En el episodio de El Hierro, aquellos los terremotos que se localizaron al Oeste de la isla en Marzo de 2013, era muy difícil asignarle una profundidad con cierta precisión. Cuando se ve “profundidad 0” puede deberse a que el calculo converge para esa profundidad o puede interpretarse como que ese sismo ha sido forzado y en ese caso en el catálogo se pone 0.0f. Esto quiere decir que, como no se ha establecido la profundidad exacta, se pone 0 y se fija. En el catálogo puedes ver que, si  hay un terremoto fuera de la red, presenta  un margen de error mayor tanto en profundidad como en localización.  Cuando la gente quiere ver la sismicidad debe verla en un volumen. Ese volumen viene dado por los semiejes de error que se dan. Hay un margen de error habitual que en el 90% de los casos es superior a 1km pero que puede llegar a 10 km o más tanto de profundidad como de localización epicentral cuando están fuera de la red.

Sobre el modelo de tierra, se está utilizando el modelo de capas plano-paralelas de cuatro capas de velocidad ascendente con la profundidad. Es el modelo más simple. Cuando hicimos el trabajo de relocalización aplicamos un modelo específico y propio para Tenerife. Uno puede diseñar un modelo tridimensional todo lo complejo que se quiera. El problema viene cuando necesitas un número mínimo de observables (datos) para que la localización converja. Además cuanto más complejo es el modelo, más tiempo de cálculo necesitas. Tienes que lograr un equilibrio en el tiempo de respuesta, el error asumible y la capacidad de la red.

 

Sí esta falta de localización se debe a una deficiente red de sismógrafos en Tenerife, ¿por qué no se están tomando medidas urgentes con la instalación de más sismógrafos?

Se intenta diseñar una red de estaciones robustas en cuanto a calidad y seguridad ante actos vandálicos. La mejor situación para una nueva estación no siempre permite sacar la señal para comunicar los datos y esto influye en el diseño de la red. El proceso de instalación requiere una serie de tiempos, pruebas y permisos administrativos. Estamos tardando unos dos años en todo el proceso hasta que la estación queda funcionando. Con el tiempo y la experiencia hemos realizado variaciones en la localización de las estaciones de la red de Tenerife. Inicialmente se colocaron estaciones para seleccionar emplazamientos y se comprobó la detectabilidad mediante un estudio de microsismicidad. Estos estudios han permitido reubicar la red en los emplazamientos más propicios.

 

Como es bien sabido, toda vigilancia volcánica depende de tres “patas” fundamentales, sísmica, deformación y gases volcánicos ¿Tiene previsto el IGN desarrollar la tercera de ellas, la medición de gases volcánicos, y ofrecer esos datos con periodicidad en abierto?

Ya el IGN lleva varios años recabando información de geoquímica con perfiles de temperatura en Teide y Pico Viejo. Se han ido incorporando medidas de agua en Tenerife (desde 2008), La Palma (desde 2013) y El Hierro (desde 2011) y se han realizado campañas intensivas de medida de flujo de CO2 difuso. Se van a instalar en breve dos estaciones de medida de C02 difuso en distintos emplazamientos. En cuanto a mostrar los datos en tiempo real en la web, como ya hemos comentado, nos gustaría mostrar toda la información posible aunque con un complemento informativo que permita una adecuada interpretación. En las páginas web de las regiones volcánicas activas del mundo nunca se tienen todos los parámetros que se miden en tiempo real. Nos gustaría insistir en que nosotros somos un organismo público y que nuestra financiación viene del Estado. Tenemos la obligación de la vigilancia y declaración de la alerta. Sin embargo no tenemos constancia de ningún grupo de investigación en volcanología de España que disponga de instrumentos que no hayan sido adquiridos con fondos públicos. Durante un tiempo estos datos pertenecen a los integrantes de los equipos de investigación pero posteriormente deben pasar a tener carácter público y estar en los repositorios de datos. Esta disponibilidad debe de ser inmediata en caso de crisis, para poder realizar una mejor interpretación del fenómeno. En la mayoría de las ocasiones esos repositorios permanecen vacíos.

 

En Tenerife se han producido varios enjambres en los últimos años. ¿Se debe a una mayor red de vigilancia o a un incremento real de la actividad? ¿Cómo han interpretado estos enjambres?

Los pequeños enjambres en Canarias se vienen produciendo de forma esporádica, pero decir que es algo anormal no es correcto. Es previsible que en un territorio volcánico activo haya enjambres. Los hemos tenido en El Hierro mucho antes de la erupción. Tener enjambres no tiene por qué ser precursor de una erupción. También debe tenerse en cuenta que si mejoras la red, probablemente aparecerá más sismicidad que presumiblemente ya existía pero que no se podía localizar.

 

El último enjambre acaecido en el valle de Güímar fue analizado en una reunión del PEVOLCA. ¿Esa reunión fue casual o a propuesta del IGN? ¿Tuvo algo especial ese enjambre que lo diferenciara de otros anteriores?

La reunión fue a solicitud del propio PEVOLCA. La información recabada siempre se pasa la dirección de PEVOLCA. En aquel momento ellos consideraron que era necesaria una reunión para conocer la opinión del comité científico. En cuanto a la importancia de este enjambre, como ya comentamos, entraba dentro de la normalidad. Aún así, fue un enjambre muy profundo superior a 30km. En esta zona también es cierto que se está detectando mayor sismicidad porque se ha colocado una estación más en la zona.

 

SUGERENCIAS DE LOS LECTORES

En primer lugar, y como inquietudes de mis preguntas anteriores, sería deseable y beneficioso para todos, que los sismos que se estén dando en Tenerife o en otras islas, se pudieran localizar en su inmensa mayoría, y que tengan una mayor precisión en su localización (profundidad y localización, sobre todo), también es deseable que la microsismicidad sea también localizable, ya que aunque no representa un peligro, SÍ proporciona una herramienta útil para poder entender y predecir futuros procesos sismo-volcánicos.

Nos encantaría poder localizar todo lo que sucede. Lo importante es poder obtener la información suficiente para poder saber lo que pueda ocurrir. Como experiencia reciente, en el caso de El Hierro con las estaciones que teníamos inicialmente pudimos confirmar el inicio del proceso y ya luego respondimos colocando más estaciones. Tenemos preparados una serie de recursos para responder a la necesidad de reforzar la red si se detectara algún cambio en el sistema en cualquier isla.  

 

 Además como dije antes, les animo a completar la vigilancia con la medición de gases, ya que es una parte fundamental de la misma y que ahora estamos prácticamente a ciegas, ya que Involcán no suelta prenda y para mi entender, tampoco está haciendo una labor muy informativa de cara a la sociedad con los datos que obtiene, ya que por ejemplo, se echan de menos los partes Guayota, donde al menos dos veces al año se ofrecían datos de los niveles de los diferentes gases volcánicos. La población debe estar informada lo mejor posible, con todos los parámetros en abierto y por qué no, con mayor información sobre estos procesos, así como mejor preparada en cuanto a seguridad y planes de emergencia y evacuación.

Tiene toda la razón del mundo. Esto habría que cumplimentarlo con un adecuado plan de formación en escuelas e institutos para que la población comprenda mejor la información disponible.

 

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