Instrumentación y Vigilancia: Diez años de investigaciones geofísicas del Real Observatorio de Bélgica en los laboratorios de la isla de Lanzarote

Tipo: artículo
Titulo: Diez años de investigaciones geofísicas del Real Observatorio de Bélgica en los laboratorios de la isla de Lanzarote
Autores: M. van Ruymbeke y A. Somerhausen

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Introducción

Esta investigación es el resultado del progreso científico en el campo de la Geodinámica, reconocido durante el XI Symposium on Earth-Tides, organizado en Helsinki (1989). Una recomendación, preparada por Ricardo Vieira (IAG) y Michel van Ruymbeke (ROB), fue aceptada para poner en marcha la iniciativa de un Grupo de Trabajo (WG) dedicado al seguimiento de las mareas en áreas sísmicas y volcánicas (Vieira y Van Ruymbeke, 1993).

Desde 1990, el Real Observatorio de Bélgica (ROB) ha tenido la oportunidad de colaborar en un programa de investigación geodinámica, coordinado desde el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (C.S.I.C.), con el Instituto de Astronomía y Geodesia, IAG, (CSIC-UCM) y el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid ( MNCN-CSIC). Con un extraordinario apoyo del Cabildo Insular de Lanzarote y la Casa de los Volcanes, hemos acometido una amplia aproximación de diferentes temáticas relacionadas con el seguimiento de los peligros naturales, en especial en áreas volcánicas, mediante el desarrollo de metodologías de investigación originales. Tras diez años, el maravilloso entorno de Lanzarote se ha convertido en un punto clave de nuestras actividades científicas y técnicas. Como fruto de este trabajo iniciado con el I.A.G. han surgido otros aspectos que han ampliado el marco de esta colaboración: el ROB ha participado en varios proyectos europeos dentro de los EVOP (Environmental Volcanological Program) con el CSIC, desarrollados en la década de la Mitigación de los Desastres Naturales (1990-2000) proclamada por Naciones Unidas, cuyos objetivos científicos se encuadran en el desarrollo tecnológico e instrumental para el seguimiento de la actividad volcánica. Paralelamente, el ROB participa en el Curso Internacional de Volcanología y Geofisica Volcánica (CIVGV) desde 1995, siendo responsable de las actividades dedicadas al desarrollo instrumental específico en la Estación Geodinámica de la Cueva de los Verdes y el laboratorio de Timanfaya, como se expone en detalle a lo largo de este trabajo.

El WG antes mencionado, ha promovido varios proyectos para que nuestro laboratorio adaptara la instrumentación existente para el seguimiento de áreas activas. El objetivo principal es la medida de la deformación del terreno junto con otros parámetros geofísicos. El registro de señales muy pequeñas ha exigido una mejora, a veces muy costosa en tiempo y esfuerzo, de los instrumentos. Debido a la baja relación señal ruido que todavía presentan las medidas experimentales, el pronóstico de la posible ocurrencia un fenómeno catastrófico permanece enmascarado por las perturbaciones espúreas inducidas por la climatología, los fenómenos oceánicos, o por simples limitaciones instrumentales. Para reducir éste problema, es recomendable estudiar las diferentes interacciones entre los elementos. Así, la investigación de los peligros naturales requiere una aproximación multiparamétrica para obtener un mejor conocimiento de los procesos que intervienen y que permita disminuir la posibilidad de falsas alarmas. Para el estudio de las complejas interacciones inducidas por la actividad tectónica con origen profundo (volcánica, sísmica) o procesos superficiales (deslizamientos, erosión, etc) la tecnología actual presenta una amplia diversidad de sensores, pero su aplicación en este ámbito es muy difícil para científicos con un limitado conocimiento de la metrología.

Todos los procesos naturales se producen por modificaciones del balance de energías con transferencias ocasionales dentro o fuera del medio. La preparación del dispositivo experimental para el seguimiento de la actividad de un volcán, debe adaptarse a los límites de variación que en cada punto exhiben los distintos fenómenos (climatología, reología, acústica, termodinámica, fluidización, reacciones químicas, campo gravimétrico, campo electromagnético, deformación…) Nosotros perseguimos este objetivo con una experiencia tecnológica que se remonta a 1970 con los problemas específicos encontrados en laboratorios subterráneos como Walferdange (Gran Ducado de Luxemburgo), (Van Ruymbeke, 1991; Van Ruymbeke y d’Oreye, 1991). En 1980, se diseñaron y experimentaron una serie de equipos, en colaboración con científicos del grupo de Wuhan del State Seismological Bureau of China. Con ello se introduce nuestros métodos en el laboratorio de Huangshi (Rep. De China) (Cai Weixin et al., 1984; Cai Wei Xin et al., 1986; Van Ruymbeke et al., 1993). La participación del ROB en los proyectos europeos EVOP, inicia una serie de investigaciones internacionales (El Wahabi et al., 1998). La transferencia de métodos para el seguimiento de los desastres naturales es hoy una realidad prioritaria y conseguir instrumentos y técnicas cada vez más precisos, una de las circunstancias que nos permitirá enfrentarnos mejor al futuro. Para alcanzar los objetivos fijados, se han desarrollado una serie de prototipos que se integran en la cooperación con los equipos españoles durante estos diez años.

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